Propiedades del PLUMAVIT

11 octubre, 2016

Las propiedades principales del EPS son: muy buen aislante (térmico y acústico), muy liviano (98% aire), fácil de transportar, seguro, versátil, medioambientalmente amigable, higiénico y seguro (no tóxico), impermeable y resistente a los impactos.

El EPS es muy buen aislante, se usa mucho en la construcción. También es muy usado en embalajes como protector de productos frágiles.

Esta propiedad de aislante térmico, nos permite un gran ahorro en energía de calefacción en climas fríos y de enfriamiento, aire acondicionado en climas cálidos.

El EPS es muy liviano, es muy fácil de transportar debido al peso. Se lo suele utilizar en forma de perlas para suplir a los áridos en hormigones alivianados, usados principalmente para rellenos y tabiques. El EPS es también un muy buen aislante acústico.

El EPS se utiliza mucho como envases de pescado y envases de helados, son excelentes aislantes térmicos de bajo coste, livianos, muy prácticos, no tóxicos, aptos para embalajes de alimentos.

El XPS presenta burbujas cerradas, por lo que puede mojarse sin perder sus propiedades aislantes. El EPS también dispone de variedades de baja absorción de humedad. Ambos pueden ser usados en la fabricación de las cubiertas invertidas.

El XPS es más compacto que el EPS. Normalmente el XPS se fabrica con espesores menores, pero su morfología es más compacta y está diseñada para ser impermeable sobre todo para el uso en embalajes de alimentos. Son muy utilizadas las bandejas de XPS para envasado de comidas. El XPS ha demostrado ser un buen aislante térmico, al mismo tiempo de no ser nocivo o tóxico, pudiendo ser efectivamente utilizado en envases de alimentos. También se fabrican vasos de XPS, muy buenos para servir café o también licuados bien helados, siendo agradables al tacto porque no queman o congelan la mano debido a su buena aislación térmica.

El XPS se emplea como aislamiento térmico en suelos, debido a su mayor resistencia mecánica, y también como alma en paneles sandwich de fachada. Pero su uso más específico es el de aislante térmico en cubiertas invertidas, donde el aislamiento térmico se coloca encima del impermeabilizante, protegiéndolo de las inclemencias del tiempo y alargando su vida útil.