Historia del Plumavit

6 septiembre, 2016

Todo comenzó en Egipto, 3000 años antes del nacimiento de Jesucristo. En aquellos tiempos, los egipcios, grandes creyentes en la vida después de la muerte, embalsamaban los cadáveres de sus seres queridos como una manera de preservarlos en el largo viaje que les esperaba hasta el más allá. En el proceso de embalsamamiento se utilizaba, entre otras sustancias, una resina que extraían de un árbol oriental llamada el ámbar líquido.

Muchos años después, en 1876, un científico inglés tuvo la idea de destilar la resina de ámbar líquido para extraer un fluido al que denominó Styrax.

En el siglo XIX, dos químicos franceses se propusieron aislar la molécula de Estireno a partir del Styrax. Con bastante esfuerzo y no con poco trabajo consiguieron su propósito desarrollando un método de síntesis de laboratorio de Estireno a partir del Styrax.

En 1925 un químico alemán consiguió ensamblar varias moléculas de estireno unas con otras en un proceso denominado polimerización. A este polímero lo denominó Poliestireno.

También en 1925, otro científico alemán, el DR. Strasky, de la empresa química alemana BASF, realizó la primera expansión del poliestireno, creando el Poliestireno Expandido.

Con esta investigación nació un nuevo derivado de los polímeros del que se han desarrollado numerosas aplicaciones, tanto en embalaje, construcción, etc., y se creó la base para una nueva industria.

La primera producción industrial de poliestireno cristal (GPPS) fue realizada por BASF, en Alemania, en 1930. El EPS y el HIPS fueron inventados en las décadas siguientes. Desde entonces los procesos de producción han sido mejorados sustancialmente y el poliestireno ha dado lugar a una industria sólidamente establecida. El poliestireno es hoy el cuarto plástico más consumido, por detrás del polietileno, el polipropileno y el PVC.